Una soledad demasiado ruidosa

7 de julio de 2015 Aunque el final es el que corresponde a esta historia, no me ha gustado que acabara así. Una soledad demas...


7 de julio de 2015



Aunque el final es el que corresponde a esta historia, no me ha gustado que acabara así.

Una soledad demasiado ruidosa es un homenaje a los libros, a las letras, a los grandes pensadores, a los grandes escritores... y en general, al arte.

El autor utiliza un estilo diferente al que estamos acostumbrados, porque no secuencia las ideas en párrafos, ni utiliza conectores que ordenen el contenido. Hrabal consigue que su protagonista, única voz en el discurso, transmita sus pensamientos haciendo que cada capítulo sea una pequeña reflexión sobre la religión, sobre el arte o sobre el cambio de mentalidad en el mundo donde el movimiento del protagonista en sus acciones es el único hilo conductor de cada disertación.

Esto me ha gustado mucho, porque me ha parecido muy original y hacía que no dejara de leer hasta acabar cada pensamiento. También me quedo con frases sorprendentes, que dichas por el protagonista suenan sencillas, pero que en el fondo recogen pensamientos increíbles. 

El libro es una paradoja donde el protagonista vive solo en el silencio, pero rodeado de una multitud demasiado ruidosa, que le atrapa hasta el extremo que prefiere vivir y morir dentro de ese universo, el de la belleza, que fuera de él, el de la ignorancia. Por eso, al final decide quedarse dentro y así, se produce la metáfora. 

"Todo eso me dejaba admiradísimo, súbitamente me sentí santificado, embellecido por dentro, por haber tenido el valor de soportarlo, por no haber perdido el juicio entre todas las cosas que veía y experimentaba en cuerpo y alma, aquí, en mi soledad demasiado ruidosa, me daba cuenta con estupefacción que este trabajo me había introducido en el campo infinito de la omnipotencia."



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